San Vicente de la Barquera

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San Vicente de la Barquera
21-05-2018

Actualidad

San Vicente revive su esplendor medieval mirando al futuro

El Alcalde pide un "nuevo impulso" a las instituciones

La Puebla Vieja, el conjunto arquitectónico medieval coronado por la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, constituyó ayer sábado el escenario ideal para celebrar el 800 aniversario de la concesión del Fuero a San Vicente de la Barquera.

 

En el pórtico románico de la iglesia, la banda de Tambores y Cornetas hizo sonar la Marcha Real, saludando con su música a los barquereños y a la élite institucional y social de Cantabria, mientras el alcalde, Julián Vélez, iba recibiendo al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, el obispo de Santander, Vicente Jiménez, y el consejero de Cultura, Javier López Marcano. Todos ellos intervendrían después en distintas alocuciones sobre el Fuero de San Vicente y la Castilla de 1210. También estuvieron presentes el presidente del Parlamento de Cantabria, Miguel Ángel Palacio, los portavoces del Parlamento cántabro, y la presidenta de la Federación de Municipios de Cantabria, Blanca Rosa Gómez, así como los alcaldes de Alfoz de Lloredo y Valdáliga, y personas relevantes de la sociedad y la cultura.

 

En el interior de la iglesia, Vélez unió pasado histórico y presente, explicando que si el Fuero tuvo el objetivo de crear una ciudad hace 800 años, «hoy esa ciudad ya está creada, y ahora es el momento de que las instituciones nos ayuden». Después, dirigiéndose directamente a Revilla, le emplazó a protagonizar esa ayuda: «Presidente, necesitamos otra vez un impulso como el que hace 800 años nos concedió la Corona».

 

Vélez también aludió a la reciente creación de un Comité de Honor, cuya presidencia ha sido ofrecida a SSMM los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía. Por otra parte, el Ayuntamiento de San Vicente ha solicitado la participación y visita de un miembro de la Casa Real, posiblemente coincidiendo con el encuentro de las villas aforadas.

 

López Marcano recordó que la imagen de San Vicente representa a España en las ferias internacionales de Turismo, subrayando que la villa es «historia y geografía» y su nombre «se escribe con ‘c’ de camino».

 

Revilla volvió a hablar del cuadro de San Vicente de la Barquera que tiene colgado en su despacho, «con el mar, el bosque y la montaña», para explicar a los visitantes «el porqué Cantabria es infinita», y recordó que una parte de la flota que conquistó Sevilla a los almohades estuvo formada por naves barquereñas, pero no respondió a la petición de impulso formulada por el alcalde.

 

El obispo Vicente, señaló que sin raíces históricas «no hay presente ni futuro», y recordó que el 800 aniversario del fuero «lo es también de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles».

 

El historiador Joaquín González Echegaray expuso la génesis del Fuero otorgado por Alfonso VIII, un rey que para la reconquista del sur de España a los almohades sabía de la necesidad de crear una flota. San Vicente fue una de los lugares elegidos por el monarca «para asentar el dominio marítimo de Castilla», ya que el Reino de León le tenía cerradas las salidas al mar por Asturias y Galicia.

 

El aforamiento de San Vicente permite la creación de la Gran Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa, «una institución que es el precedente de la entidad territorial de Cantabria», explicó González Echegaray, que relacionó el desarrollo económico de la villa con sus marinos. «En junio iban a pescar al mar de Irlanda, salando y conservando la pesca hasta terminar el verano. Luego vendían sus productos en Castilla, para volver a hacerse a la mar camino de los bancos del Sahara. Su siguiente destino era Andalucía, donde colocaban el pescado al final del otoño y llenaban sus bodegas de trigo». Los beneficios eran muy grandes y acababan repercutiendo en la villa.

 

 Las picayas y picayos, cantaron en el borde del altar Tiende al viento y Marinera. A continuación tuvo lugar la visita guiada por la nueva señalización museística de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, que constituyó otro de los primeros eventos programados a lo largo de todo un año de fiesta.

 

El director del Centro de Estudios Montañeses, José Luis Casado, fue el encargado de explicar los paneles que ilustran las distintas capillas y elementos artísticos de la iglesia. Casado resaltó el «tesón de los habitantes de San Vicente por levantar y conservar su ciudad, «despoblada varias veces por la peste y los incendios».

 

La villa se ha esforzado durante muchos meses en preparar esta celebración, cuyo programa de actos abarca un año completo, en el que se editará el libro San Vicente de la Barquera. 800 años de historia, se abrirá una exposición sobre la historia de la localidad, junto con un ciclo de conferencias y un encuentro con las otras tres villas costeras aforadas del Cantábrico.

 

El Fuero

 

El Fuero fue concedido en el año 1210, por el rey de Castilla Alfonso VIII, el de la famosa batalla de Las Navas, y su esposa, la normada Leonor de Plantagenet, princesa de Inglaterra. Posteriormente fue confirmado por Alfonso X el Sabio en 1307; Sancho IV el Bravo en 1322; los Reyes Católicos en 1503; Felipe III en 1599; Felipe IV en 1621; Carlos II en 1666; y Carlos III en 1775.

 

Esta Carta Magna concedida por los reyes castellanos proporcionó a San Vicente una situación privilegiada, que les confería la consideración de hombres libres capaces de ejercer la pesca, el comercio, y cualquier oficio mecánico, además de un territorio bien definido y la jurisdicción sobre la toda actividad marítima.

 

Las Cuatro Villas

 

La concesión del Fuero a San Vicente, junto al de Castro Urdiales, Laredo y Santander, tenía como finalidad el acrecentar y fortalecer sus poblaciones, procurando, a la vez que su más eficaz defensa, el desarrollo marítimo y comercial de sus puertos, como base y fundamento de la futura Marina de Castilla. En 1379 San Vicente logró de Juan I el permiso para hacer hermandades con otras villas, privilegio que posiblemente estuvo en el origen de la Gran Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa, nombre con el que desde entonces se conoció a la región hasta bien entrado el siglo XIX. Todo este conjunto de circunstancias contribuyó al papel decisivo que tuvo San Vicente de la Barquera en el nacimiento de la actual región de Cantabria.

 

Expansión marítima

 

La concesión del Fuero facilitó un extraordinario desarrollo económico, impulsado por la expansión de la pesca y del comercio marino, que en el siglo XIV se practicaba en Andalucía, Portugal, Inglaterra y Francia, fletando expediciones hasta el mar de Irlanda. Un siglo después ya están documentada su presencia en la costa sahariana.

 

Patrimonio

 

La presencia hegemónica de la villa en la costa cantábrica fue creando a lo largo del tiempo un relevante patrimonio arquitectónico, concentrado en el conjunto denominado Puebla Vieja, que fue declarado Monumento Nacional en 1929, y en el que destaca de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, donde ayer se inauguró la nueva señalización museística. El castillo del rey, la muralla, la torre del Preboste, el palacio del Corro, el santuario de la Barquera, las ruinas del convento de San Luis, el puente de la Maza, el Lazareto de Abaño, las ermitas de Nuestra Señora de la Guía y de Santa Catalina, o la batería de la Santa Cruz de Suaz son ejemplos notables de este patrimonio.


 

 

 

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